¿qué es la reflexología?
La Reflexología es una antigua terapia conocida por el hombre desde hace miles de años. Es un tratamiento delicioso, que estimula la capacidad del cuerpo para curarse a sí mismo. Todo el mundo puede disfrutar de sus beneficios. Trabajar los puntos de presión conduce a un estado de descanso profundo que ayuda a establecer un equilibrio entre mente, cuerpo y alma.
Estos puntos de presión corresponden a órganos, sistemas y estructuras de todo nuestro organismo. Trabajando sobre los puntos de presión las trayectorias vitales de la energía se desbloquean, y se restaura el balance y el sentido de bienestar.
Es importante saber que la función de las reflexologistas no es diagnosticar enfermedades o curar enfermedades específicas. Lo que hará su terapeuta es encontrar la forma para que su cuerpo lo haga por sí mismo.
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¿cómo funciona la reflexología?
Nuestro organismo tiene una capacidad asombrosa de auto-curación, y la reflexología nos ayuda a encontrar exactamente esta capacidad. Un tratamiento de reflexología no alivia el estrés ni los problemas de nuestra vida, pero nos ayuda a ser capaces de resolverlos. Contribuye a que nuestro cuerpo y mente puedan enfrentarse mejor a todo. (Obtenemos el empujón necesario para hacer los cambios que realmente queremos y necesitamos)
Los tratamientos regulares remedian desequilibrios en órganos concretos o áreas específicas de nuestro cuerpo, y, generalmente, refuerzan el sistema inmunológico. Además, previenen la enfermedad y la fatiga. Nos permite, también, obtener un estado de relajación que repercute en muchas áreas de la vida, lo cual nos da más fuerza y claridad para vivir el día a día. Por tanto, podemos disfrutar de nuestro sueño cuando debemos dormir, y disminuir la sensación de fatiga.
El efecto del estrés en nuestros cuerpos
La sociedad moderna en la que vivimos nos exige llevar un ritmo de vida cada vez más rápido. Por esta razón, no es sorprendente que un 75% de los problemas de salud esté relacionado con el estrés. El estrés, sea emocional, físico o mental, crea muchas y distintas reacciones en nuestro organismo. Cuando sufrimos estrés estamos tensos, y la tensión de los músculos restringe el flujo de sangre, lo cual provoca que el transporte de oxígeno y alimentos nutritivos a las células del cuerpo se reduzca. Asimismo, impide que la eliminación de toxinas sea la apropiada. Todos estos efectos del estrés influyen en el sistema de defensa de nuestro cuerpo, haciéndonos más vulnerables ante enfermedades de todo tipo.
Combatir el estrés con Reflexología
El estado de la relajación profunda que podemos obtener con la Reflexología es el camino hacia el estado de salud óptimo. Cuándo un órgano o parte del cuerpo se relaja, es capaz de funcionar normalmente y de hacer las reparaciones necesarias para lograr un estado de equilibrio. Estar durante tiempo en un estado de relajación recuerda a nuestros cuerpos y mentes lo bien que podemos llegar a sentirnos. Cuando los tratamientos continúan y su cuerpo aprende a relajarse una vez más, el estado de la relajación llega a ser aún más profundo e incluso más beneficioso.
Mejorar la circulación
La reflexología aporta mejoras en la circulación de la sangre. La circulación mejorada alimenta de forma más efectiva su cuerpo y células, y ayuda a deshacer toxinas. Con un tratamiento regular obtenemos... ¡Más energía y vitalidad!
Un toque de cariño
Se han escrito miles de páginas acerca del efecto terapéutico del cariño mediante el contacto. Cuando practicamos la reflexología, el terapeuta cuida de la persona que recibe el tratamiento. Y esta sensación sumada al contacto físico con otra persona hace aumentar la auto-estima y el sentido de la seguridad, lo cual repercute en una sensación general de salud y bienestar.






